1.1 Verificación de Componentes
- Comprueba que la CPU y la cantidad de RAM son detectadas correctamente.
- Revisa las temperaturas: si la CPU sube de 60°C en reposo, apaga y revisa el disipador.
Una vez montado el hardware, debemos configurar el "cerebro" del equipo. En esta fase daremos vida al PC configurando la BIOS, instalando el sistema y afinando el rendimiento.
Nada más encender el PC, pulsa repetidamente la tecla Supr o F2 para entrar en la configuración de la placa base:
Windows instalará drivers genéricos, pero para obtener el máximo rendimiento necesitas los oficiales:
Pequeños cambios que marcan la diferencia en el día a día:
Ve a Panel de Control > Opciones de energía y selecciona "Alto rendimiento" para que la CPU no baje su velocidad para ahorrar energía.
Usa Ctrl + Shift + Esc (Administrador de tareas), ve a la pestaña "Inicio" y deshabilita programas innecesarios para que el PC arranque más rápido.